Man sucht sich das Land seiner
Geburt nicht aus,
und liebt doch das Land, wo man
geboren wurde.
Man sucht sich die Zeit nicht aus,
in der man die Welt betritt,
aber muss Spuren in seiner Zeit
hinterlassen.
Gioconda Belli
lunes, 24 de enero de 2011
martes, 8 de junio de 2010
viernes, 23 de abril de 2010
FARANADULA y TRAGEDIA por Miguel Letelier Valdés
Señor Director:
Pareciera que nadie ha advertido el brutal cambio que se ha observado en todos los medios de comunicación a partir del 27 de febrero. A la saturación de la farándula del Festival de la Canción de Viña, (donde lo menos que había era una canción), y que fue llevada más allá de todo límite, respeto y dignidad por todos los medios del país, siguió súbitamente otro atosigamiento de noticias del terremoto. De Viña, nunca más se supo. Se lo llevó el viento. ¿Sobre qué valores y bases artísticas se sostenía ese mal llamado Festival, en el que danzaban cientos de millones de dólares; se exhibían bailarines, gestos y movimientos sexuales, cantantes, animadores, humoristas, cuyas presentaciones duraban hasta dos horas y media, en escenografías apabullantes de luces electrónicas, humaredas artificiales, gases de colores, en que se obligaba al público a aplaudir con el archiconocido "fuerte aplauso para fulanito...", y en que un jurado absolutamente desconocido otorgaba premios según los rugidos del "monstruo"?
¡Qué abismante caída a la realidad cuando tembló la tierra! ¡Qué disolución más vertiginosa de los ídolos de plumavit al envanecerse en la nada tanta tontería, obscenidad y mal gusto! En cambio, ¡qué pérdida irreparable la destrucción de la identidad cultural del Chile central, expresada en sus costumbres, monumentos y construcciones! ¿Qué futuro le espera a nuestro paisaje rural y urbano pueblerino con miles de mediaguas, un gran porcentaje de las cuales se transformarán en definitivas con agregados de fonolas, plásticos y latones? Será muy difícil identificar al país como una entidad cultural. Estamos hablando sólo de arquitectura y urbanismo, como disciplinas estéticas visuales. No hablemos de la música seria. En Chile ya casi no existe. Nadie conoce a los músicos nacionales ni tampoco nadie los ayuda. Un nuevo país amorfo, que copia mal todo lo extranjero, fuera de todo circuito artístico e intelectual está por nacer. Tal vez sea el signo de los tiempos.
Miguel Letelier Valdés
Pareciera que nadie ha advertido el brutal cambio que se ha observado en todos los medios de comunicación a partir del 27 de febrero. A la saturación de la farándula del Festival de la Canción de Viña, (donde lo menos que había era una canción), y que fue llevada más allá de todo límite, respeto y dignidad por todos los medios del país, siguió súbitamente otro atosigamiento de noticias del terremoto. De Viña, nunca más se supo. Se lo llevó el viento. ¿Sobre qué valores y bases artísticas se sostenía ese mal llamado Festival, en el que danzaban cientos de millones de dólares; se exhibían bailarines, gestos y movimientos sexuales, cantantes, animadores, humoristas, cuyas presentaciones duraban hasta dos horas y media, en escenografías apabullantes de luces electrónicas, humaredas artificiales, gases de colores, en que se obligaba al público a aplaudir con el archiconocido "fuerte aplauso para fulanito...", y en que un jurado absolutamente desconocido otorgaba premios según los rugidos del "monstruo"?
¡Qué abismante caída a la realidad cuando tembló la tierra! ¡Qué disolución más vertiginosa de los ídolos de plumavit al envanecerse en la nada tanta tontería, obscenidad y mal gusto! En cambio, ¡qué pérdida irreparable la destrucción de la identidad cultural del Chile central, expresada en sus costumbres, monumentos y construcciones! ¿Qué futuro le espera a nuestro paisaje rural y urbano pueblerino con miles de mediaguas, un gran porcentaje de las cuales se transformarán en definitivas con agregados de fonolas, plásticos y latones? Será muy difícil identificar al país como una entidad cultural. Estamos hablando sólo de arquitectura y urbanismo, como disciplinas estéticas visuales. No hablemos de la música seria. En Chile ya casi no existe. Nadie conoce a los músicos nacionales ni tampoco nadie los ayuda. Un nuevo país amorfo, que copia mal todo lo extranjero, fuera de todo circuito artístico e intelectual está por nacer. Tal vez sea el signo de los tiempos.
Miguel Letelier Valdés
miércoles, 3 de febrero de 2010
soberbia, gallarda y belicosa
Chile, fértil provincia y señalada
en la región Antártica famosa,
de remotas naciones respetada
por fuerte, principal y poderosa;
la gente que produce es tan granada,
tan soberbia, gallarda y belicosa,
que no ha sido por rey jamás regida
ni a extranjero dominio sometida.
en la región Antártica famosa,
de remotas naciones respetada
por fuerte, principal y poderosa;
la gente que produce es tan granada,
tan soberbia, gallarda y belicosa,
que no ha sido por rey jamás regida
ni a extranjero dominio sometida.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Colectivo Cine Ojo
En los ochenta un grupo anónimo de jóvenes realizadores forman el “Colectivo Cine Ojo” (cuyos integrantes mantenían entonces el anonimato) y Realizan el Documental “Chile, no invoco tu nombre en vano”, una cinta sobre las primeras protestas contra Pinochet entre 1981 y 1983. Posteriormente, el mismo equipo realiza en 16 mm el documental “Exilio” (1983) y dos videos: Bajo estado de sitio (1987) y Días de octubre (1990). También hacían el noticiario Vitel, que se distribuía persona a persona por VHS.
Mucho del material de archivo, logrado bajo las más complejas y peligrosas condiciones ( fueron detenidos decenas de veces y muchas veces les quitaron sus cintas), es ocupado permanentemente por Noticieros y programas de Televisión, sin pagar derechos, sin pedir autorizaciones, ni dar el menor reconocimiento a los Documentalistas que aportaron con este valioso material de la Historia de Chile.
Mi homenaje a ellos; Director Hernán Castro, Camarógrafo Jaime Reyes y el Sonidista Mario Díaz.
Mucho del material de archivo, logrado bajo las más complejas y peligrosas condiciones ( fueron detenidos decenas de veces y muchas veces les quitaron sus cintas), es ocupado permanentemente por Noticieros y programas de Televisión, sin pagar derechos, sin pedir autorizaciones, ni dar el menor reconocimiento a los Documentalistas que aportaron con este valioso material de la Historia de Chile.
Mi homenaje a ellos; Director Hernán Castro, Camarógrafo Jaime Reyes y el Sonidista Mario Díaz.
Etiquetas:
16 mm,
Colectivo Cine Ojo,
Documentales,
los ochenta,
Pinochet
lunes, 7 de diciembre de 2009
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